Cloudflare, uno de los mayores proveedores de infraestructura de internet, intenta cambiar una suposicion basica sobre como funciona la web, la de que los sistemas de IA pueden raspar libremente el contenido sobre el que estan construidos. Bajo una nueva politica anunciada el 1 de julio, la empresa empujara a las firmas de IA hacia una eleccion simple, pagar por el contenido que consumen o perder el acceso a el. La palanca es la posicion de Cloudflare frente a una porcion muy grande de los sitios web del mundo, lo que le permite fijar valores predeterminados que los editores individuales han tenido dificultades para hacer cumplir por su cuenta. El planteamiento que usa la empresa es que el viejo trato de la web, ser rastreado a cambio de recibir lectores, se ha roto en la era de la IA, que toma el contenido pero a menudo no devuelve nada.
El nucleo de la politica es una exigencia de que las empresas de IA dejen de esconderse detras de rastreadores de proposito general. Cloudflare les exige que separen los bots que usan para la indexacion de busqueda tradicional de los que usan para el entrenamiento de IA y para los agentes de IA, de modo que un sitio web pueda seguir diciendo si a ser encontrado en un motor de busqueda mientras dice no, o pone un precio, a ser usado como datos de entrenamiento. Para darle fuerza a la exigencia, Cloudflare esta cambiando sus propios valores predeterminados. A partir del 15 de septiembre de 2026, su configuracion bloqueara de forma predeterminada a los llamados rastreadores de uso mixto, los que se niegan a declarar que proposito sirven, en cualquier pagina que aloje publicidad. Ese valor predeterminado se aplicara a los clientes nuevos de Cloudflare, a los sitios nuevos creados por clientes existentes y a todos los clientes existentes del nivel gratuito de la empresa, salvo que decidan desactivarlo.
La segunda mitad del plan tiene que ver con el dinero mas que con el bloqueo. Cloudflare ya ofrecia una funcion llamada Pay Per Crawl, que permitia a un sitio web cobrar a los bots de IA cada vez que raspaban una pagina. El nuevo paso, llamado Pay Per Use, intenta atar el pago al valor mas que a la solicitud pura. En lugar de cobrar solo cuando se descarga una pagina, esta pensado para compensar a un editor cuando su contenido realmente hace algo util para la empresa de IA, por ejemplo cuando aparece en una respuesta generada o cuando desbloquea material premium detras de un muro de pago. Cloudflare nombro a Ceramic.ai y You.com como primeros socios, y tambien ha adquirido un mercado de licencias de contenido llamado Human Native para ayudar a intermediar estos acuerdos. La empresa senala sus propios datos, segun los cuales mas de la mitad del trafico de los rastreadores de IA se gasta en volver a solicitar paginas que ni siquiera han cambiado, lo que presenta como puro desperdicio que un sistema mas inteligente y de pago podria eliminar.
Lo que hace que esto sea mas que otra queja de editores es que Cloudflare es uno de los pocos actores con la influencia para hacer que un nuevo valor predeterminado se sostenga de verdad. Como se situa frente a tanta parte de la web, un cambio en su configuracion de fabrica reescribe silenciosamente las reglas para un gran numero de sitios a la vez, sin que cada uno tenga que librar la batalla en soledad. El director ejecutivo Matthew Prince expuso el razonamiento en terminos crudos, al decir que ahora que la mayoria del trafico en internet no es humano, la empresa debe ir mas lejos y actuar mas rapido para que pueda surgir un ecosistema sostenible. En otras palabras, el viejo modelo en el que un visitante humano podia ver un anuncio o un aviso de suscripcion esta siendo vaciado por maquinas que leen la pagina y siguen adelante, y alguien tiene que redisenar el intercambio.
La medida no carece de sus propias tensiones, y vale la pena nombrarlas. La mas evidente es que concentra mucho poder en una sola empresa, porque cuando Cloudflare cambia un valor predeterminado, esta haciendo en la practica politica para una porcion de internet, y no todos se sentiran comodos con un proveedor privado de infraestructura actuando como la caseta de peaje de la web. Tambien hay cuestiones practicas, ya que medir cuando el contenido genera valor es mucho mas dificil que contar cuando se solicita una pagina, y las grandes empresas de IA pueden resistirse, esquivar las reglas o simplemente negarse a identificar sus rastreadores. Ademas se despliega de forma desigual, cayendo primero sobre los clientes gratuitos y nuevos en lugar de sobre todos a la vez. Pero la direccion es clara e importa, porque convierte un agravio difuso y sin resolver, el de que la IA se construye sobre el trabajo de otras personas sin pagar por el, en un mecanismo concreto con una fecha adjunta. Gane o no este sistema exacto, Cloudflare ha hecho que la pregunta de quien paga por el contenido que hay detras de la IA sea mucho mas dificil de seguir ignorando.
