Chris Fall renunció como director del Center for AI Standards and Innovation, el organismo federal conocido como CAISI, tras aproximadamente tres meses en el puesto. La salida fue reportada el 20 de julio por CNBC, el Washington Post y Axios. No se reveló ningún motivo.
CAISI opera dentro del National Institute of Standards and Technology, bajo el Departamento de Comercio. Desarrolla estándares técnicos y métodos de prueba para modelos de IA, ejecuta evaluaciones y evalúa riesgos de seguridad en sistemas de frontera, incluidos modelos extranjeros. Es lo más parecido que tiene el gobierno de Estados Unidos a un centro de gravedad técnico para juzgar lo que los modelos de IA realmente pueden hacer.
La salida de Fall convierte la silla del director en una puerta giratoria. Fue nombrado en abril, después de que su predecesor Collin Burns durara menos de una semana en el cargo. Antes de eso, David Sacks dejó en marzo el puesto de zar de IA y cripto de la Casa Blanca. Tres salidas de liderazgo en cuatro meses es una racha notable para una agencia cuyo valor entero es la continuidad y la credibilidad técnica.
El momento es lo que le da peso a la historia. CAISI tiene acuerdos de evaluación previos al lanzamiento con los principales laboratorios de Estados Unidos, y Washington se apoya en las evaluaciones y los estándares como su principal palanca técnica mientras los modelos chinos de pesos abiertos avanzan con fuerza y los estados y el gobierno federal pelean sobre quién regula la IA. El organismo del que se espera que haga esa medición carece actualmente de un liderazgo estable digno de mención.
Lo que pase a continuación depende de quién sea nombrado y con qué rapidez, y de si el personal técnico de carrera de CAISI puede mantener la maquinaria funcionando a través de la rotación. Los modelos que se evalúan no están esperando, y tampoco los laboratorios que los lanzan.
