Google ha invertido cerca de 75 millones de dolares en A24, el estudio independiente detras de peliculas como Hereditary y Everything Everywhere All at Once, como parte de una alianza de investigacion de varios anos con DeepMind para construir herramientas de IA para hacer cine. Es la primera vez que DeepMind se asocia con un estudio completo en lugar de con cineastas individuales. El trabajo comienza con guiones graficos generados por IA, con investigadores de DeepMind sentados junto a los cineastas de A24 para construir nuevos flujos de trabajo de produccion, y con A24 obteniendo acceso a la investigacion y la infraestructura de DeepMind.

Los limites son la verdadera historia. El acuerdo excluye de forma deliberada la biblioteca de cine y television de A24, asi que Google no entrena modelos con el catalogo. Es no exclusivo, se plantea como investigacion mas que como un acuerdo de produccion, y no obliga a A24 a usar IA en sus peliculas. Casi cada clausula es una salvaguarda, lo que convierte esto en una alianza definida tanto por lo que rechaza como por lo que construye.

La eleccion de A24 es parte del asunto. Es el estudio de prestigio en el que confian los amantes del cine, construido sobre el cine de autor y el oficio humano, la casa detras de Moonlight y de toda una estanteria de favoritas de la temporada de premios. Que un estudio con esa marca toque la IA siquiera es notable, y hacerlo como investigacion acotada, en sus propios terminos, es casi la unica manera en que podria hacerlo sin alienar al publico y a los cineastas que lo definen.

El contraste que enmarca el acuerdo es lo cruda que sigue siendo la relacion de Hollywood con la IA. Una colaboracion entre Disney y OpenAI se vino abajo a comienzos de este ano cuando OpenAI retiro su herramienta de video Sora en marzo, y los estudios y los gremios siguen recelosos tras las huelgas. Con ese telon de fondo, la estructura de A24, con la biblioteca amurallada, sin obligacion de usar las herramientas, e investigacion antes que produccion, parece disenada para evitar una reaccion negativa, un enfoque que lidera con la contencion en lugar de la disrupcion.

La lectura honesta es que 75 millones de dolares le compran a Google un punto de apoyo en el cine de prestigio y un socio de investigacion con verdadero gusto, y le compran a A24 capital y opcionalidad sin comprometerse a poner IA en pantalla. Si algo llega a salir es una pregunta abierta, porque investigacion antes que produccion significa que podria quedarse en guiones graficos y experimentos que nunca lleguen a una sala de cine. Pero el modelo importa. Si la version de la IA en Hollywood que sobrevive es la acotada, con consentimiento primero y liderada por los creadores en lugar de la que lo reemplaza todo, este acuerdo es una imagen fiel de como se veria.