El 4 de agosto de 2026, el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos para el Noveno Circuito emitió una decisión histórica en el caso Amazon.com Services, LLC contra Perplexity AI, Inc., anulando una orden judicial preliminar que anteriormente había prohibido al agente de compras de IA de Perplexity acceder a la plataforma de comercio electrónico de Amazon. Este fallo histórico representa la primera prueba importante en una apelación federal sobre cómo se aplican los estatutos contra el pirateo a la inteligencia artificial de agentes. El panel del tribunal de apelaciones anuló la decisión del tribunal inferior, concluyendo que cuando un agente de inteligencia artificial actúa bajo la dirección explícita de un usuario humano, la responsabilidad legal del acceso recae en el usuario y no en el desarrollador de la herramienta.

La disputa legal, designada como Case No. 26-1444, surgió de una demanda presentada por Amazon en noviembre de 2025. Amazon alegó que el navegador Comet de Perplexity y su asistente virtual eludieron los bloqueos técnicos para recopilar datos de productos y acceder a cuentas de usuarios, violando la ley federal Computer Fraud and Abuse Act y la ley de California Comprehensive Computer Data Access and Fraud Act. Al escribir para el panel de apelaciones, el juez de circuito Milan D. Smith, Jr. rechazó la interpretación de Amazon de estas leyes contra el pirateo. El juez Smith introdujo una analogía con los navegadores, escribiendo que un agente de IA no es más Perplexity accediendo a Amazon de lo que Safari es Apple accediendo a Amazon. El tribunal concluyó que, dado que los usuarios individuales autorizaron al agente a acceder a sus propias cuentas, Perplexity en sí misma no realizó un acceso no autorizado.

Este fallo tiene profundas implicaciones para el estatus legal de los sistemas autónomos. En marzo de 2026, la jueza de distrito Maxine Chesney había concedido a Amazon una orden judicial preliminar, dictaminando que el permiso del usuario no invalida la revocación de acceso por parte de una plataforma. El panel del Noveno Circuito, que también incluía al juez de circuito Eric C. Tung y al juez de distrito John Charles Hinderaker, revocó esa lógica, determinando que las leyes contra el pirateo están destinadas a regular la mala conducta humana en lugar de restringir las herramientas tecnológicas. El tribunal advirtió que adoptar la interpretación de Amazon establecería una política pública deficiente, criminalizando potencialmente a los usuarios cotidianos de internet que utilizan software de navegación avanzado.

Para los creadores de software y los fundadores de startups tecnológicas, esta decisión proporciona una tranquilidad legal crucial a medida que desarrollan la web basada en agentes. Al establecer que el acceso delegado por el usuario es legalmente equivalente a la navegación humana directa, el tribunal ha hecho que sea mucho más difícil para las plataformas web dominantes monopolizar los datos de los usuarios. Los desarrolladores ahora pueden crear agentes autónomos de compras, reservas y administración con menos temor a enfrentarse a litigios federales devastadores. Esto traslada el campo de batalla de las salas de audiencias a las defensas técnicas, obligando a las plataformas de comercio electrónico a implementar barreras técnicas avanzadas en lugar de confiar en amenazas legales.

De cara al futuro, la industria debe observar cómo se desarrollan los elementos restantes del litigio, ya que el Noveno Circuito devolvió el caso al Distrito Norte de California para que continúen los procedimientos. Las reclamaciones legales alternativas de Amazon, que incluyen la infracción de marcas registradas y el incumplimiento de contrato, siguen activas y podrían definir los límites futuros. Además, el juez Smith señaló que el tratamiento estatutario de los agentes de inteligencia artificial seguirá cambiando junto con los avances tecnológicos. El resultado final de esta disputa servirá como un punto de referencia sin precedentes sobre cómo se equilibran la propiedad intelectual y la autonomía del usuario en la era del software basado en agentes.